La adopción de sistemas de pagos inmediatos no solo transforma la transaccionalidad cotidiana, sino que se convierte en un motor macroeconómico sin precedentes para la región.
Según el informe “Real-Time Payments: Economic Impact and Financial Inclusion” de ACI Worldwide, se proyecta que mercados como Argentina podrían ver un aporte adicional de US$ 19,300 millones a su PIB para 2028. Brasil, con la consolidación de Pix, lidera con una proyección de US$ 49,900 millones adicionales.
"Colombia se posiciona como el referente en inclusión: se estima que 5.1 millones de personas previamente excluidas ingresarán al sistema bancario gracias a sistemas de pago instantáneo."
Para el IVSD, esta infraestructura es la base de la nueva competitividad empresarial. La interoperabilidad liderada por los bancos centrales en países como Perú y Chile obliga a las empresas auditadas a integrar soluciones de pago digital eficientes para mantener su flujo de caja en un entorno de "tiempo real".